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Catálogo.

Curaduría. Memoria de FOCO, en el Festival de las Artes, ARC, Coquimbo 2014.
Amparados bajo el alero del Festival de las Artes, ARC, Coquimbo, uno de los objetivos de FOCO, ha sido fomentar en la 4° región un espacio para la fotografía contemporánea -entendiéndola como una herramienta discursiva y propositiva- en la cual, autores especialmente emergentes, obtengan un proceso crítico de su cuerpo de obra, una comprensión teórica sobre el significado de las imágenes y sobre todo deliberar acerca del por qué y para qué fotografiamos.

Al no existir en la región centros educativos de arte o fotografía, son demasiadas las necesidades y asimismo las expectativas que se generan, aun así, se articulan propuestas a corto plazo, vislumbrando -no exenta de duda- que estas logren afianzar una proyección en el tiempo, y de este modo considerar, una imagen que indaga y cuestiona las capas de una realidad compleja y subyacente.La génesis de nuestras actividades estuvo marcada por el carácter reflexivo al cual proyectamos, el taller Procesos Creativos del artista guatemalteco, Luis González Palma, se inició el año pasado con una convocatoria a jóvenes fotógrafos, quienes fueron invitados a realizar el taller de estilo dialogante y analítico. Este año, nuestro invitado el fotógrafo mexicano, Fernando Montiel Klint, impartirá el taller práctico-teórico, Fotografiar para Mentir, para autores especialmente de la región y otro porcentaje a alumnos becados de todo Chile, igualmente el autor, ha sido invitado a exponer su última serie, Sinapsis, en la Galería Chile Arte de la ciudad de Coquimbo. Asimismo, es importante destacar dentro de las actividades, la presencia de la periodista, ensayista y docente, Rita Ferrer, que impartirá la charla abierta a todo público, Identidad, Autoría y Género.Ahora bien, ante un mundo que toma consciencia de sí mismo y se sobrecarga de imágenes, estímulos, que experimentan los límites y consecuencias de su (sin) sentido, ¿Qué otra forma de discurso y enlace con la comunidad se podría instalar? Sin duda, una gran pregunta reiterada desde la problemática artística, en tanto se busca un sentido transversal de comunicación y participación que produzca incidencias y efectos en la realidad. Con la práctica específica de lo fotográfico, esta pregunta interpela y nos recuerda, la necesidad de fomentar otras y muchas más, instancias de capacitación, investigación y praxis.Desde estas inquietudes, nace la propuesta de instalar en la ciudad de Ovalle -en dos puntos distintos como son el Museo del Limarí y Plaza de Ovalle- un pequeño ejercicio mnemotécnico con la comunidad, a través de archivos realizados en los años 50 por el fotógrafo Luis Barahona (Ovalle, 1914-1992), pretendiendo con esta actividad, fomentar un espacio de reconocimiento, un espacio interactivo que plantee una pluralidad de lecturas sobre quiénes son y fueron los más de 300 retratados por Barahona; personajes anónimos que adolecen de algún dato referencial.

El proyecto abierto, en todos sus matices, pretende indagar en esta memoria humana, aquella subterránea, micro, oculta, el de estos trabajadores y sus familias, esperando que este archivo genere nuevas re-significaciones en el paisaje actual de la ciudad.De otro modo, considerando la necesidad de unir iniciativas de colaboración e intercambio, podemos contar con el valioso patrocinio del Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo de Oaxaca, México, para lo cual organizamos la muestra colectiva NODOS/relaciones de identidad, que será exhibida en el espacio abierto del Barrio Inglés de Coquimbo, y posteriormente en la Avenida del Mar, en un punto simbólico entre las dos ciudades (Coquimbo, La Serena). Entre los invitados debemos destacar la participación de los mexicanos (as), a la artista residente en NY, Laura Anderson Barbata, así como de los fotógrafos (as) Eunice Adorno, Omar Montiel, y los oaxaqueños Baldomero Robles y el fotógrafo invidente, Pedro Girón. Entre los chilenos (as), la participación de la artista residente en Berlín, Carolina Redondo, así como de los fotógrafos (as) Jorge Brantmayer, Inés Molina, Barbara Oettinger, Raúl Charlín y los autores regionales, Roma Ordenes y Gustavo Lozano.El eje curatorial de FOCO14, responde al concepto de Los Otros, fundamentado en la simbología del paisaje geográfico de Coquimbo y La Serena, ciudades que comparten una frontera que el tiempo en su expansión demográfica ha tornado invisible, y en las que ambas paradojalmente, se han asentado regionalismos y políticas locales diferentes. Sin embargo, nada particular que no suceda en otros territorios y cosmografías humanas, en que la noción de frontera construye un hábitat cerrado, una coraza invisible y visible: aquella que marca la diferencia del barrio, de la escuela, de la comuna, del estado y así sucesivamente.Los Otros: aquellos, los de la otra orilla, los señalados, los siempre diferentes, los extraños; por tanto, son calificativos que nos sirven metafóricamente, como pasaje a la idea de fronteras mentales, a los márgenes autoimpuestos, a las separaciones simbólicas que creamos desde el extrañamiento, el desconocimiento, y que inciden finalmente en las des-relaciones cotidianas. En la actualidad estas conductas y normas de relacionarse, podrían ser vistas como un nuevo no lugar (Marc Augé) aquellas que acontecen en un mundo globalizado e hiper- comunicado y que de tanto expandirse se angosta, encerrando a los individuos en mundos recelosos y personales.Hablar de los otros, sin embargo, es introducirse en un terreno vasto, en que nociones de identidad, poder, política, diferencia, igualdad, comunicación, (in) tolerancia, etc, se imbrican en los aspectos más domésticos y cotidianos de la sociedad, sin dudar, además, de toda la carga histórica que estos términos acarrean.En la historia de la fotografía, la relación que se produce entre el sentido de “los otros”, como los otros y lo mismo (no existe el mismo fuera del otro según Augé), el sentido de singularidad y diferencia como partes indiscutibles en la construcción de identidades y de coexistencia, se hace visible en los años 20 en la serie Ciudadanos del Siglo XX (540 imágenes), del fotógrafo alemán August Sander, quien elabora un archivo de clasificaciones y subdivisiones de grupos representacionales de la sociedad de aquella época. Obviamente para establecer que dentro de la repetición – desde el formato de archivo, la clasificación seriada – es en donde la posibilidad de las diferencias se descubren.

Más actual, es el trabajo Retratos, del también fotógrafo alemán, Thomas Ruff, realizado durante los años 1985-1991, en que aborda una estética de pasaporte, de calidad visual fría, donde la imagen se sobrecarga de datos a partir de su tamaño exorbitante, por ende, la imagen es un pixel fino y detallado, de definición microscópica que aumenta el sentido de individuos seriados, carentes de identidad, totalmente despersonalizados. En ambos trabajos, las décadas de producción que los separan, no interfieren en su análisis universal, en que hablar de los otros (el yo incluido señalado por Augé), es interpelarse sobre los engranajes de una sociedad del poder -que estructura y organiza- y en cómo desde este poder entran visualmente en juego la práctica de relaciones, con sus consecuentes interpretaciones y representaciones.

Es así que en FOCO, la muestra NODOS/ relaciones de identidad, y Levantamiento de Dato, proponen a través de los diferentes retratos e imágenes, una lectura a las representaciones simbólicas que se generan desde ámbitos relacionales como son los afectivos, individuales o sociales.

En NODOS/relaciones de Identidad, las obras de Laura Anderson Bartata, específicamente Julia y Laura, aborda desde el acto performatico de la representación, una intención de identificación y semejanza, un espíritu que exalta la fineza de las singularidades personales, como en el caso de Julia Pastrana (1834-1860), mujer excepcional: bailarina, messo-soprano, música, políglota, y no desde el abismo de la diferencia física, ya que Julia adolecía de la enfermedad de hipertricosis lanuginosa congénita (vello en todo el cuerpo) y de hyperplasia gingival (quijada extendida), aspectos que la sociedad, ha intentado hacer prevalecer como los otros, en este caso, los exóticos, usados desde el siglo XVII al siglo XX, para ser exhibidos en ferias, en espectáculos de rarezas; observados desde la otredad del oprobio.

Es este acto performatico, como factor de identidad, la búsqueda de pertenencia con un espacio, con los otros, el otro, que podríamos además relacionarla con las obras de Carolina Redondo, Baldomero Robles, Eunice Adorno, Omar Montiel, Barbara Oettinger, en que la estética de la mimesis, el aspecto fisonómico paralelo, lo cercano y lo similar de las apariencias, encuentra su sentido.

Fronteras de Raúl Charlín, 541 días de Inés Molina y las familias de Laura Bartata Anderson, forman un conjunto incisivo, de importantes dobles lecturas, ya que indagan en las jerarquías de los constructos sociales y las sutilezas de esta sociedad de poder; aquella que implanta marcas y etiquetas diferenciales, desde la mediatización de los medios informativos y desde el peso de la historia.

Por otro lado, el trabajo de Jorge Brantmayer, Roma Ordenes, Pedro Girón y Gustavo Lozano, apelan a la multiculturalidad, al sentido de identidad desde la diferencia y la diversidad.NODOS/relaciones de identidad. Espacio Público, Barrio Inglés, Coquimbo. “Yo no miro al mundo con mis propios ojos y desde mi interior, sino que yo me miro a mí mismo con los ojos del mundo; estoy poseído por el otro (…) Desde mis ojos están mirando los ojos ajenos” (Mijail Bajtín).

NODOS/ relaciones de identidad, propone una lectura a las representaciones que se originan en la correspondencia e intercambio de las relaciones afectivas y sociales, en que la idea de individualidad o colectividad, permea su sentido de “margen” adscrito, su lenguaje de borde escondido en las capas simbólicas, en los cruces y en los nudos de relaciones en permanente configuración.Se hace visible la búsqueda por un mundo que nos resulte mimético y paralelo, sentir la proyección de ese yo que es otro y el mismo, en la idea del espejo y su reflejo, en la alternancia que construye y de-construye identidades, a modo de enunciados sobre el sentido de pertenencia e identificación con un grupo y una comunidad. A la par su posibilidad paradójica, de ser lo singular y disidente.

Desde otro contexto, el cuerpo y su lenguaje, las etiquetas que la sociedad adhiere, lo que lo hace visible y diferente, lo que lo marca e invisibiliza, constituyen simbologías, códigos, estigmas, estructuras de relaciones que anteceden al conocimiento de un cuerpo afectivo e individual, y en que categorías discordantes como disparidad/similitud, disidencia/convergencia, se entrelazan en representaciones e interpretaciones que la sociedad establece, abiertas, más también cargadas con el peso de la mirada, y su pasado.En otro contexto, ligado al frenesí tecnológico, está la obra Sinapsis de Fernando Montiel Klint, que da cuenta de una relación con los otros basándose en la presencia/ausencia de sus reflejos. Sinapsis es entonces, la extremosidad técnica, la interpasividad acuñada por Robert Pfaller, que aquí se expresa en el ritus catatónico y en el impulso sobre- abundante ejercido desde los aparatos IPhone y desde las pantallas lumínicas de los computadores, sugiriendo la simulación en nuestros días, del acto comunicativo y de su imposibilidad encubierta.

Fernando Montiel Klint, Sinapsis.
Fernando Montiel Klint, Sinapsis, Galería Arte Chile.
Barbara Oettinger, Simbiosis. Barrio Inglés, Coquimbo.
Laura Barbata, Familia Galabes Carrillo.
Roma Ordenes, Ese yo que es otro.
Exposición en el Barrio Inglés, registro gentileza de Javier Godoy.

Levantamiento de dato, fotografías de Luis Barahona (1914-1992)

En el Festival de las Artes, ARC, Coquimbo 2014.Levantamiento de Dato, es un ejercicio basado en el trabajo del fotógrafo Luis Barahona (Ovalle, 1914-1992), quien en los años 50 se dedicó a retratar a los habitantes de la ciudad de Ovalle, desde su sencillo y precario estudio apodado Laboratorio Fotográfico La Universal. Adquirido por el Centro Estudio de la Imagen Coquimbo, el trabajo de Luis Barahona es un archivo que contiene más de 300 imágenes, la mayoría retratos de estudio y en menor cantidad, retratos y paisajes de la vida social practicada en las calles y espacios públicos. Sin embargo, en el presente trabajo, estas “tipologías” sin ser intencionadas nos acercan al objeto taxonómico inconcluso; un archivo de rostros carentes de identificación que la historia a partir del retrato de principios s. XX y la relación entre retrato e identidad —retrato y conformación social —nos hace cuestionar y valorar.Desde esta perspectiva, Levantamiento de Dato es una muestra que se plantea como un juego mnemotécnico para la comunidad; una propuesta que a través del intercambio de información y los datos que los visitantes entreguen, articule mapas de reconocimiento e identificación en la memoria local. La muestra pretende ser una conectividad de relatos entre pasado y presente, donde hoy, el significado de La Universal  en el mapa de Ovalle se aparecería como un guiño; un señalamiento para re-significar el valor de estos rostros y familias anónimas, congelados en la indicialidad de la materia y la imagen,  y en las historias que décadas tras décadas van quedando en el olvido.La muestra se piensa como un primer avance para presentar el archivo a la colectividad.

Con una exposición callejera y un registro de datos que puede revisarse en la Plaza Principal de Ovalle y en una instalación de vídeo y fotografías en el Museo del Limarí de Ovalle.13-14-15 de enero, Plaza Principal, Ovalle. 22/01 hasta el 30/03, Museo del Limarí, Ovalle.

Prensa:
https://www.elobservatodo.cl/noticia/listado/ovallinos-de-los-50-podran-reconocerse-en-archivo-fotografico

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